
Cuando te conviertes en transexual, tu mundo se transforma totalmente, tienes que hacer una nueva vida, nuevas amistades, desligarte si se quiere de tu pasado. Cuando te viste finalmente de mujer comienza el proceso de puterÃa, te das cuentas que por mas que quieras sigues siendo un hombre por dentro, el simple placer de ponerse los ligeros , de ajustarse el sostén, de ponerse una minifalda, de tratar de ser una mujer provoca reacciones en tu cuerpo y erecciones sin premeditación, la sensación de tener un pantie es totalmente diferente a la de ropa intima de un hombre, la suavidad y el roce con tu pija te hacen sentirte deseada y con ganas de follar.
Que Polla tenÃa esa chica
Cuando te conviertes en transexual, tu mundo se transforma totalmente, tienes que hacer una nueva vida, nuevas amistades, desligarte si se quiere de tu pasado.
Cuando te viste finalmente de mujer comienza el proceso de puterÃa, te das cuentas que por mas que quieras sigues siendo un hombre por dentro, el simple placer de ponerse los ligeros , de ajustarse el sostén, de ponerse una minifalda, de tratar de ser una mujer provoca reacciones en tu cuerpo y erecciones sin premeditación, la sensación de tener un pantie es totalmente diferente a la de ropa intima de un hombre, la suavidad y el roce con tu pija te hacen sentirte deseada y con ganas de follar.
Eso me hace recordar como hoy como inicie el camino de ser como soy y quien fue la que me inspiro hacerlo, en aquel entonces me despertaba una curiosidad enorme de asistir a un cine xxx, en realidad en santo domingo en aquella época existÃa solo uno, el Cine Lido, un gran teatro que fue convertido en la década del 80 a cine de sexo fuerte.
Quedaba en una avenida de alto transito en la tarde por sus innumerables tiendas pero que despues de las 9pm disminuÃa el trafico por lo cual era estratégicamente viable ir al cine sin encontrarse con un desconocido.
Luego de pagar mi entrada y entrar a ese mundo donde a diferencia de otras salas normales donde exhiben peliculas de Hollywood existe toda una cultura que fui aprendiendo y que voy a compartir con ustedes.
El primer aprendizaje es, que en este tipo de salas, son tandas corridas por lo cual nunca se prende la luz, de tal manera de mantener el "anonimato "
Ese cine al ser un teatro antes era bastante amplio, sus sillones no eran tan cómodos como las salas actuales, más bien si se puede hacer una comparación eran parecidos a los sillones de barberos antiguos, me impresiono sus grandes cortinas y el color rojo de sus asientos.
Poco importaba la pelÃcula solo se que ver una pelÃcula xxx en pantalla gigante es muy diferente a verla en el televisor de tu hogar.
Asistà un martes donde ya mis hormonas me pedÃan a gritos traspasar la barrera de mi vergüenza, en aquella sala inmensa de unas 600 butacas estábamos dispersos unas treinta personas,
Me senté lo mas distante de los otros parroquianos, en el lado lateral izquierdo, al fondo de tal manera de sentirme libre y explorar con mis ojos lo que otros hasta esa época me habÃan contado.
Mi expectativas se cumplieron rápidamente, una furiosa brasileña de escasa edad era forcejeada hasta llevarla al rincón de un centro comercial donde dos hombres se encargarÃan de atarla y comenzar a besar cada rincón de su cuerpo, aquellas tetas eran fenomenales y mejor era el cuerpo de guitarra de aquella mulata que comenzaba a gemir ante la embestida de la mamada doble que recibÃa de aquellos dos suertudos que le mamaban el coño y su culo al unisono, ella de pie y frente a la pared recibÃa aquellos lengüetazas que eran captados por la cámara que se acercaba con un close up maravilloso, sentÃa que era yo mismo el protagonista de aquella pelÃcula xxx, luego una verga entro en su boca y otra sin miramientos la comenzó a follar desde atrás.
De la nada apareció una chica al lado de mi asiento, habiendo tantos asientos porque precisamente al lado del mÃo, al pasar a una escena luminosa la mire y ella me miro, pude captar rápidamente que ella era mulata, con senos promiscuos para su blusa que sin pudor marcaba la aureola de aquellos pezones, traÃa una minifalda amarilla .
Sabia que era cuestión de segundos esperar el desenlace de todo aquello, con un tono un poco grueso, ronco y sensual me dijo, me llamo Margarita y tú
<Dominic>
Primera vez en este cine
Si lo conteste, mientras mis ojos se fijaban como aquellos dos hombres iniciaba una follada doble donde uno de ellos se disponÃa a culear sin piedad aquella brasileña, mientras que el otro se centraba en su ardiente coño.
La entrada de aquellas monstruosas pingas entrando en aquel estrecho culo me ponÃa a mil.
Margarita mientras tanto se distrajo conmigo, me comenzó a lamer los pabellones del oÃdo y susurrándome cosas sucias, no necesito de tiempo, su mano se abalanzo sobre el cierre de mi pantalón y al bajarlo saco mi verga y comenzó a pajearla...
Pude tocar sus pezones y lo, aquellas tetas tan perfectas me recibÃan como sus pezones parados, demasiados perfectos para ser realidad.
Pero todos sabemos como hombres que cuando estas en accion tus instintos te dominan mas que la racionalidad, tocaba sus muslos queriendo entrar a su escondite secreto pero no me dejaba.
Ella succiono mi verga y se alojo en mi mástil con una chupada que me dejaba sin respiro.
La pelÃcula continuaba con un intercambio de posición, ahora la brasileña estaba arriba de espalda al follador trasero que estaba acostado y con alevosÃa recibÃa de frente a su otro follador, mientras ella se tocaba descaradamente su clÃtoris.
Sentà que mi adrenalina no podÃa mas, el mulato de la pantalla sacaba su pija y se chorreaba en la boca de ella y el otro manchaba con su semen la espalda de ella.
Lo que si es real fue que mi semen fue succionado por Margarita que no dejo rastros en mi polla de su huracán...
Tal como vino se fue con la excusa que se tenÃa que ir, con mis pantalones abajo y mi polla en posición de descanso, se despidió de mà con un beso en mis labios que me dejaban un rastro del propio sabor a mi semen.
Mire a mi alrededor y parecÃa común este tipo de actividades en el cine, por lo cual comprendà que el cine se convertÃa en algo interactivo donde los paisanos también desahogaban sus cargas lecheras.
Comencé asistir al cine con mas regularidad en búsqueda de encontrarme con Margarita, durante dos meses la estuve buscando y aprendà como dice un dicho dominicano:" A falta de Pan Casabe" que significa que cualquier cosa puede ser sustituida.
Al principio comprendà que sacar tu polla y comenzar a pajearte era permisible siempre y cuando llevaras un pañuelo o un Kleneex para limpiarlo, al sentirme en mis anchas ya ni me preocupaba de llevar ropa interior, me metÃa un consolador en mi culo y mis manos se encargaban al ritmo de la pelÃcula a sacar mis desechos de leche que se acumulaban en mi pija.
Pase luego a una segunda etapa donde se acercaban otros hombres que saciaban su lujuria en mi polla y me daban una mamada sensacional hasta hacerme correr por lo menos un par de veces en el transcurso de la exhibición del filme.
En la tercera etapa, aquello parecÃa una logia, el portero me conocÃa, me daba algunos tips y siempre preguntaba por aquella Margarita que me chupo estupendamente aquella pija.
Me enervaba enormemente cuando recibÃa noticias de ella y el portero o taquillera me decÃan que habÃa estado el dÃa anterior bien acompañada, sentÃa rabia conmigo mismo al no pedirle alguna referencia aquel dÃa y mas rabia que no contestara las notas que le dejaba al portero cuando la viera.
En esa tercera etapa era común ir al baño también y encontrarse con hombres follando o chupándose la verga, aquella parecÃa una mini-orgÃa donde siempre aparecÃa alguien que entregaba su tesoro a tres hombres para que cada uno lo follara, desvirgar a unos cuantos me hizo comprender lo delicioso que es follar por el trasero, aquel agujero escaso de flujo, aprieta tu verga y captura tu verga como si fuera una aspiradora...
Al término de tres meses ya las peliculas parecÃan lo mismo con diferentes actores, donde la variación era ver los distintos cuerpos del mundo entero, desde un oriental, europeo, africano, latino, etc.…
Aquel dÃa habÃa trabajado en demasÃa pero me sentÃa con ánimos de descargarme asistiendo al cine, inclusive entre a las 630pm donde era uno de los primeros tÃos en entrar.
Quizás por el cansancio y por le friito del cine me quede soñoliento y comencé a dormir, traslade la pelÃcula a mis sueños, donde yo era el protagonista y embestÃa aquella gringa de color leche por todos sus orificios, luego como todo sueño loco, recibÃa una mamada de un para de latinas, aquello era tan placentero que sin lugar a duda era uno de mis sueños mas intensos.
El subconsciente trabaja también y no se porque el sueno fue interrumpido per la sensación de estar recibiendo una mamada seguÃa, pensé que era uno de la logia que me reconoció y se distraÃa con mi polla.
Nada mas equivocado, era nada menos que Margarita que estaba repitiendo su numerito de mamarme mi verga, me aguante lo mas que pude y comencé a interactuar con ella y prácticamente desmontarla con los mismos trucos de ellas, le lamà el cuello, sus oÃdos, mis manos tocaban como si fuera amolando un cuchillo sus pezones, hasta llegar debajo de su minifalda y a pesar de la resistencia de ella, llegar a su pantie, aquella obsesión de morbosidad de lograr tocarla.
Al sentir su protuberancia tenia la duda de si tenia su periodo, pero no fue asÃ, al seguir me tope con una polla que al sacarla tomo unas dimensiones que solo en peliculas lo habÃa visto.
Me olvide de mi y comencé a explorar las partes intimas de aquella chica tan especial con senos y polla.
Mis dedos tocaron su trasero que pedÃan a gritos abrirlo y follarlo, le metà un dedo en su boca y luego de ser humedecido vino lo mas rico, introducÃrselo y violar aquel territorio desconocido, mi dedos descubrieron el gusto de follarlo y mamarlo al mismo tiempo.
No fue raro encontrar que aquellos pocos parroquianos que habÃan llegado fueran a mi asiento ante los gemidos de ella que se confundÃan con los gemidos del filme.
Recibà ayuda de desconocidos que se disputaban aquella pija, con hambre de lobos chupaban sus senos y otros dos mas bajaban su pantalón para que ella con su lengua y su mano los mamara y los pajeaba.
Sentà la leche dispararse a la cara del mamador lateral, mientras que mis dedos empujaban hasta el final aquel orificio que recibÃa el toque de otro hombre.
Le levante las dos piernas, tenia que probar aquella transexual, aquella exquisitez que es más que un hombre sin llegar a ser mujer total.
Su orificio dilatado recibió mi pija dentro de su culo, se empujo frente a mi, agarre su cadera y la entraba sin rubor, fue cayendo la leche de otros hombres en su cuerpo.
De la docena de parroquiano que estábamos en aquella tanda tempranera, le dieron su lechazo.
Mi leche acabo en su culo mortal, ya habÃa descubierto el secreto de Margarita, la puterÃa innata que ella tenia.
Pude salir con ella varias veces mas, asta que consiguió visa para irse a España, lo viciosa que era Margarita con el sexo no se puede describir con simples palabras, le gustaba la leche pero no la de vaca sino la de hombres, mujeres y parejas que se disputaban por aquel trasero o polla de ella.
Fue fuente de mi inspiración para dar el paso de ser la transexual que soy ahora.




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