Su caliente miembro traspasando mi esfÃnter, yo estaba que me morÃa sintiendo como su pedazo de carne se abrÃa paso entre mis nalgas y con una divina fuerza terminó de penetrarme Por razones que espero les sea obvias, no doy mi verdadero nombre, ni mayores datos. Desde hace unos cuantos años presto servicios en el cuerpo de la policÃa. Mis precauciones, quizás para algunos sean algo exageradas, pero tengan en cuenta, de que supuestamente, no hay homosexuales dentro de la policÃa. En mi caso, soy de los llamados de closet o tapaditos. Aunque en mi trabajo, siempre he procurado mantener una imagen de hombre serio, o mejor dicho de heterosexual.






